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Guggen kultura

Hermann y Magrit Rupf en el museo Guggenheim Bilbao

Es la primera vez que esta colección, compuesta por obras de Picasso, Braque, Derain, Paul Klee o Vasily Kandinsky, viaja a España.

El Museo Guggenheim Bilbao acoge, hasta el 23 de abril del próximo año, 70 de las 250 obras que conforman la Colección de Hermann y Margrit Rupf. Se trata de obras de artistas clave de la historia del arte de la primera mitad del siglo XX como Pablo Picasso, Georges Braque, Juan Gris, Fernand Léger, Paul Klee o Vasily Kandisky, en diálogo con artistas contemporáneos desde la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad.

Hermann Rupf conoció a Picasso a través de su amigo Daniel-Henry Kahnweiler, dueño de una galería en París, quien desempeñó un papel fundamental en la formación de su colección. Durante su estancia en París, entre 1902 y 1904, Rupf y Kahnweiler asistieron a numerosas funciones teatrales y conciertos y pasaron mucho tiempo en el Louvre fascinados por el arte clásico y el moderno. Rupf regresó a su Berna natal en 1905 y se incorporó al negocio de mercería de su familia. A través de la galería de Kahnweiler, Hermann Rupf adquirió conjuntos de obras de Picasso, Léger, Juan Gris o André Masson, artistas a quienes trató personalmente en el comienzo de sus carreras. “Adquirió muchas de sus obras al poco tiempo de que los artistas las crearan”, apunta Petra Joos, una de las comisarias de la exposición junto con Susanne Friedli.

En los años posteriores al fin de la primera guerra mundial, los Rupf siguieron ampliando su colección con obras de Braque, Derain, Juan Gris, Henry Laurens, Fernad Léger o Paul Klee con quien mantuvieron una sólida amistad a lo largo de los años, como prueba el hecho de que les obsequiara con obras dedicadas en fechas señaladas como cumpleaños y navidades. Gracias a esta relación con Klee, Hermann y Magrit Rupf conocieron a principios de la década de los 1930 a Vasily Kandisnky al que ayudaron en cuestiones económicas. Comenzaron a adquirir obra suya y actualmente la Colección Rupf cuenta con 15 piezas del artista, de las que cinco de ellas se pueden apreciar en esta exposición.

Dentro de la Colección ocupan un lugar especial dos obras adquiridas por Rupf en Lucerna, en 1939, en una subasta histórica de pinturas y esculturas alemanas que era considerada “arte degenerado”. Pese a sus dudas iniciales, Rupf se hizo con dos obras de August Macke y de Ewald Mataré, amigos de Paul Klee. Esta adquisición tenía un valor especial para el mecenas en cuanto que reunía en su colección a los tres amigos artistas que emprendieron juntos en 1914 un célebre viaje a Túnez.

Hermann y Magrit Rupf crearon la fundación que lleva su nombre en 1954, en Berna, con el objetivo de seguir ampliando la colección con el arte contemporáneo más reciente, sin perder de vista el núcleo que lo conforma. Entre las sesenta piezas que componen la exposición del Museo Guggenheim Bilbao, se encuentran obras contemporáneas de Donald Judd, Piero Manzoni, Florian Slotawa, Hans Arp, Meret Oppenheim o Lucio Fontana, entre otros, que se han ido añadiendo a la colección original. “No eran ricos, vivieron de lo que les daba la mercería y no compraban las obras para especular. Les interesaba mucho la cultura. Era su modo de vida”, añade Susanne Friedli.

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