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Mikel Santiago

Mikel Santiago. El Thriller en vena

Mikel Santiago celebra una década como autor de thrillers. Sus comienzos se remontan a la publicación de historias cortas en Internet, una etapa que culminó con el lanzamiento de su primera novela, La última noche en Tremore Beach, mientras aún ejercía como informático en Irlanda.

Este debut literario no solo conquistó la lista de los más vendidos en Amazon, sino que también marcó el inicio de su colaboración con Ediciones B y su transición a escritor a tiempo completo. Hoy, con un compendio de relatos y ocho novelas en su haber, Mikel es aclamado internacionalmente y se posiciona entre los autores de thriller más influyentes de nuestra época.

Además, le conozco y sé que es cercano, divertido, inquieto y generoso con quienes le rodean, en un mundo donde la competencia es tan feroz como los criminales que aparecen en sus novelas.

¿Cómo describirías tu evolución como escritor a lo largo de estos 10 años?
Me siento muy satisfecho de haber mantenido el pulso como autor durante una década, pero mi camino hacia la publicación profesional comenzó mucho antes de mi colaboración con Ediciones B y el lanzamiento de La última noche en Tremore Beach. Durante años, me dediqué a escribir relatos y novelas cortas, compartiéndolos en un blog y en audiolibros que, aunque tenían una repercusión modesta, fueron fundamentales para abrirme camino en el mundo literario y conseguir un agente. Estos diez años de esfuerzo previo a mi debut profesional fueron cruciales para mi desarrollo como escritor.

Desde entonces, mi carrera ha sido un desafío constante y una verdadera aventura. Tras el éxito inicial, enfrenté la presión de seguir adelante con nuevas obras, cada una con sus dificultades y aprendizajes. La industria editorial es un terreno complejo donde las ventas son críticas, y la persistencia y resiliencia son las claves para sobrevivir. He sido muy tenaz para mantenerme en este entorno competitivo. Con El mentiroso, logré un salto significativo en ventas que me brindó mayor estabilidad.

¿Qué aspectos de tu estilo literario han cambiado o evolucionado?
A nivel estilístico, he experimentado con diferentes ritmos narrativos, adaptándolos a las historias que quería contar. Aunque mi estilo se ha acelerado con el tiempo, ahora deseo volver a otros tonos y explorar historias que he dejado atrás por el pulso editorial que exige más velocidad.

Aunque la industria siempre busca el éxito comercial, escribir es una pasión y ahora necesito un equilibrio entre satisfacer sus expectativas y mantenerme fiel a la vocación literaria, y el compromiso conmigo mismo y con los lectores.

Tus novelas nos han transportado a lugares tan diversos como las costas irlandesas en La última noche en Tremore Beach, la idílica Provenza en El mal camino y una misteriosa isla en el mar del Norte en La isla de las últimas voces. Incluso nos has llevado a la costa amalfitana en El extraño verano de Tom Harvey. Sin embargo, es en el ficticio pueblo vasco de Illumbe donde has anclado la última serie de tus obras (El mentiroso, En plena noche y Entre los muertos). Los escenarios juegan un papel crucial en tus tramas, dotándolas de una atmósfera única. ¿Cómo los seleccionas para tus historias? Además, nos gustaría saber qué te impulsó a crear Illumbe en el País Vasco y qué características de este lugar imaginario consideras que son esenciales para el desarrollo de tus narrativas.
La elección del escenario en cualquier narrativa es un pilar fundamental. No es solo el telón de fondo de la historia, sino que a menudo define el tono y la dinámica de la trama. En mi caso, cada escenario ha sido seleccionado con intención y propósito. Desde la inquietante soledad de las costas irlandesas en mi primera novela hasta la serenidad de la Provenza, la elegancia del sur de Italia y la aspereza aislada de las Orcadas, cada lugar ha sido un reflejo del alma de la historia que quería contar. Además, la elección no es solo geográfica o visual, es una decisión que debe resonar en el plano social y cultural, aportando significado y profundidad a la narrativa. Por ejemplo, en El extraño verano de Tom Harvey buscaba un misterio al estilo de Agatha Christie y la costa amalfitana que conocía bien se presentó como el escenario ideal.

Illumbe, mi creación en el País Vasco, no es una excepción. Se trata de un lugar que, aunque inventado, se siente tan real y tangible como los personajes que lo habitan. Con Illumbe, quise explorar algo nuevo, alejándome de los escenarios extranjeros, y encontré en el País Vasco el equilibrio perfecto entre lo rural y lo sofisticado, sin caer en lo puramente urbano. Nunca he escrito una historia totalmente urbana.

Mis historias tienden a gravitar hacia sociedades más pequeñas y cerradas, donde aún se conservan formas de interacción profundamente humanas y clásicas. En estos entornos, los investigadores encuentran herramientas únicas para desentrañar misterios, en contraste con las ciudades, que a menudo son más herméticas y menos propicias para el tipo de tramas que me gusta desarrollar.

Illumbe fue un experimento que resultó ser un éxito, tanto en la acogida de la novela como en mi comodidad con el escenario. Este éxito se reflejó en mi vida personal, ya que nos quedamos embarazados de las mellizas. Ahora, con El hijo olvidado, continúo explorando este escenario que se ha convertido en un hogar literario para mí. Pero voy a adelantarte algo, este otoño traerá un cambio de aires, con un libro de relatos que me llevará de vuelta a escenarios extranjeros. Con historias ambientadas en Dublín, Francia y Chile, me embarco en un viaje literario que promete nuevos horizontes y aventuras.

Del escenario de las historias que escribes, pasemos ahora a los lugares donde escribes. Mikel, como vicepresidente de la asociación literaria Espíritu de la Alhóndiga y escritor prolífico, en algunas charlas nos has mencionado la importancia de un ambiente positivo para tu proceso creativo. En la sede de la asociación, te hemos observado escribir en varias ocasiones, lo que nos lleva a preguntar: ¿Cuáles son esas condiciones o rituales que consideras esenciales para fomentar un entorno inspirador? ¿Podrías compartir con nosotros qué elementos específicos contribuyen a que un espacio sea propicio para tu creatividad durante la escritura?
Mi vínculo con ALEA surgió de manera fortuita. Llegué allí, si mal no recuerdo, para ofrecer una charla y me encontré con un espacio acogedor y céntrico, ideal para la escritura. Vivir cerca del centro de Bilbao y descubrir un lugar tan propicio para la concentración fue un hallazgo, especialmente después de haber buscado sin éxito un rincón similar al que tenía en Ámsterdam. Así comenzó una colaboración que me ha permitido finalizar varias novelas, aprovechando la tranquilidad de la sede en días festivos o cuando el bullicio familiar lo requiere.

Mis rituales de escritura son escasos, pero significativos: un buen café por la mañana y unos auriculares para aislarme del mundo exterior. Me gusta empezar el día repasando lo escrito el día anterior, haciendo pequeñas correcciones que me sumergen en el proceso creativo. Aspiro a una jornada productiva de unas 3 a 4 horas, con un objetivo de 400 a 500 palabras. Este es mi pequeño ritual, mi danza con las palabras que da vida a las historias que habitan en mi mente.

En tus novelas, la música desempeña un papel importante. ¿Cómo logras fusionar la música con la trama de tus thrillers?
Mi pasión por la música precede a mi carrera como escritor. Las horas dedicadas a componer canciones y organizar repertorios han dejado una huella indeleble en mi forma de construir novelas. Al igual que un repertorio musical cautivador, busco que mis historias comiencen con un impacto fuerte que capture la atención del lector. La estructura de mis obras se asemeja a la de un concierto bien planeado, donde la variedad de ritmos, tempos y tonos mantiene el interés y proporciona una experiencia dinámica y entretenida.

La música no solo influye en la estructura de mis narrativas, sino también en su atmósfera. Integro melodías en mis escritos, creando tonos que resuenan con los personajes y las situaciones, y ofrezco a los lectores pistas musicales que pueden explorar para enriquecer su experiencia. Las letras de artistas como Bruce Springsteen, Bob Dylan y Joaquín Sabina son fuentes de inspiración que me han proporcionado ideas para personajes y tramas. En definitiva, la música es un pilar esencial en mi proceso creativo y en la textura de mis historias.

¿Qué desafíos enfrentas al escribir sobre crímenes y misterios? ¿Podrías revelar a los escritores que están comenzando su carrera en el género del thriller tus trucos para escribir una historia que enganche?  ¿Cómo construyes los personajes?
Construir un misterio es, en efecto, un arte que requiere destreza y atención al detalle. La trama de un buen misterio se asemeja a las capas de una cebolla, con cada capa diseñada para llevar al lector y al protagonista a través de un laberinto de pistas y distracciones. La clave está en el trasfondo, el corazón del enigma, que debe ser lo suficientemente profundo y convincente para sostener la historia.

El escenario y la víctima son elementos cruciales que establecen el tono y las reglas del juego. La elección de uno u otro puede cambiar radicalmente la dirección de la narrativa. Un misterio bien construido es como una yincana cuidadosamente preparada, llena de sorpresas y giros inesperados que mantienen a los lectores adivinando hasta el final.

Sin embargo, más allá del enigma, lo que realmente da vida a una novela son sus personajes. Ellos son el corazón palpitante de la historia, con sus arcos y transformaciones que nos invitan a empatizar y sentir. Un misterio sin personajes sólidos sería como un esqueleto sin carne. Por eso, es esencial que los personajes tengan importancia y que la novela no sea solo un rompecabezas, sino una historia que nos hable de la condición humana.

Por último, con la emocionante noticia de que NETFLIX adaptará La última noche en Tremore Beach a la pantalla, es evidente que tu talento narrativo ha capturado audiencias globales.
La adaptación de un libro tuyo a la pequeña pantalla —en este caso, en forma de miniserie dirigida por Oriol Paulo en Netflix— significa que alguien ha tomado la decisión de invertir mucho dinero en recrear una historia que tú has inventado. Supone que has pasado, ya no solo el filtro editorial y el de muchísimos lectores, sino que también has pasado el del mundo del cine, donde hay grandes narradores de historias, y la tuya ha gustado. Es una palmadita en el hombro que se acepta con mucho agrado.

Tu pasión por innovar en el arte de contar historias te ha llevado a explorar formatos interactivos y participativos, como el exitoso juego de misterio personalizado para el Museo Arqueológico de Bilbao, escrito y dirigido por ti. En este contexto de creatividad compartida, ¿podrías hablarnos sobre el proyecto Whodunnit de ALEA, que actualmente diriges y coordinas junto a Juan Infante? Nos interesa especialmente cómo involucras a los miembros de la asociación literaria Espíritu de la Alhóndiga en este proceso creativo colectivo.
La producción y el escenario tienen un encanto especial que me ha fascinado desde hace años. La idea de combinar el misterio con la actuación en vivo es algo que siempre he querido explorar, quizás influenciado por mis días como músico. Con el Museo Arqueológico, tuvimos la oportunidad de crear una experiencia interactiva que resultó ser un éxito rotundo. Ahora, con ALEA, queremos llevar esta experiencia un paso más allá, apoyando los talleres y actividades de la asociación e involucrando a los alumnos en el proceso creativo. Ellos serán los arquitectos de los personajes, el misterio y las motivaciones que darán vida al microteatro. Estamos avanzando rápidamente y pronto iniciaremos el casting y la planificación del evento que se celebrará en Bilbao. Estoy convencido de que será un éxito y uno de los talleres más dinámicos que se pueden ofrecer hoy en día. Personalmente, me hubiera encantado que me hubieran ofrecido algo así en mis comienzos y me encanta poder facilitar esta experiencia a los socios de ALEA.

Estamos hablando por teléfono. A punto de despedirme, escucho sonido de pájaros y brisa, saludos de personas que pasan al lado de Mikel y le reconocen. «Perdona la interrupción, estoy haciendo el Camino de Santiago», me dice. Ya estamos acabando y no puedo evitar preguntarle: «¿Estás buscando escenario para una nueva novela?». Escucho su risa mientras contesta.
Todo es material de novela, nunca dejo de pensar en ello.

Texto: Taicha Peñín • Fotos: E. Moreno Esquivel y Dani Artadi

 

ASOCIACIÓN LITERARIA ESPÍRITU DE LA ALHÓNDIGA

ALEA Bilbao, asociación literaria fundada en 2012, desarrolla actividades de formación, expresión y divulgación de la creación literaria mediante la organización de talleres, concursos, conferencias y todo tipo de actos o eventos de carácter literario y formativo. Está concebida como un espacio de encuentro para personas que sienten pasión por la escritura y la lectura.

www.elespiritudelaalhondiga.es • c/ Iparraguirre, 46, 2ª planta – Bilbao • [email protected]

SOBRE LA ENTREVISTADORA

Taicha Peñín es cofundadora y presidenta de la Asociación Literaria Espíritu de la Alhóndiga (ALEA), donde coordina y desarrolla actividades relacionadas con el mundo de la literatura: talleres de escritura, tertulias y conferencias. Además, es asesora jurídica en el ámbito médico asistencial del hospital de Cruces.

Libros: El Duende del río Gomar (Ed. Primera persona, 2005), El crimen de la novela sin Título (Ed. Eunate, 2022)

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