
#NOWASTE. El nuevo lujo
Recuerdo que, cuando era pequeña y llegaba el momento de comprar zapatos o botas, mi madre no dejaba entrar en casa nada que no fuera de piel. Además, recuerdo la insistencia diciendo “piel piel”, como si la repetición la hiciera más auténtica. Quince años después, las cosas han cambiado mucho
