Al pan pan

Al pan pan.

La importancia del pan en la Restauración

En el actual panorama de la restauración, y siguiendo el ritmo marcado por las más novedosas tendencias gastronómicas, algunos productos que son considerados básicos hasta estos momentos se están renovando y pasan a ser productos de alto valor gastronómico. Uno de estos es el pan que, según parece, se lo debemos a los egipcios, quienes fueron los primeros en saber utilizar las levaduras. Después, su uso se extendió por el Mediterráneo. Se cuenta que en el siglo III A. C, en Grecia, había 72 clases diferentes de pan, desde el más ordinario hasta el elaborado con flor de harina y leche. El pan, alimento básico donde los haya, se ha renovado con un notable éxito y se presenta en muchísimas variedades en los mejores restaurantes. El pan es muy importante para estos establecimientos de restauración. En algunos casos producen su propio pan, en otros lo elaboran para ellos empresas más o menos industriales, y en algunos establecimientos se valen de panaderos artesanos para conseguir el producto diferenciado que necesitan. En todos los casos, se trata de crear nuevos formatos y sabores a partir de grandes dosis de creatividad, combinando la composición de las masas de distintos cereales con diversos acabados aromáticos, adornos de semillas, etcétera. Dentro de las variedades que podemos encontrar en los restaurantes están los panes blancos de distintos tipos, los integrales, los de centeno, de maíz, de mezclas de cereales... Panes de aceite, de leche, de cebolla, de ajo, de nueces, de zanahorias, de pasas. Otros más sofisticados, como el pan de fresa, pan de ibéricos, pan de oliva negra, pan de fresa y chocolate blanco, pan de trufa negra, de butifarra negra y manzana, pan azul de alga espirulina y alga nori, o el pan de curry, mango y comino. Los cocineros de estos restaurantes están reivindicando el papel del pan, ya que puede ayudar a resaltar platos e ingredientes y están jugando con su maridaje con el resto de elementos del menú. Se diseña el tipo de pan en función del alimento al que va a acompañar. De ahí, surgen panes para foie, para embutidos, para postres, para quesos, para encurtidos, para pescados... En otros casos, el pan forma parte del plato, con un protagonismo especial. En esta ocasión, el diseño, la forma, la textura y el sabor cobran una importancia vital. En definitiva, el pan, aunque es un producto básico, se está convirtiendo en un producto de alto valor gastronómico gracias a la creatividad de los artesanos panaderos, a los procesos de I+D+i de las industrias panaderas y al empuje que está recibiendo desde los grandes restaurantes.

Panadería Lemona - Indiscutible calidad

Panadería Lemona, empresa afincada en Bizkaia desde 1970, cuenta con una amplia red de puntos de venta al público, así como con grandes y pequeños clientes de hostelería. En la actualidad, mantiene su mismo estilo de fabricación y ha ampliado su gama de productos en un afán responder al gusto por las nuevas tendencias. Panadería Lemona se diferencia por ser la única panificadora que produce su amplia variedad de panes (más…)

Bizkarra - Elaboración tradicional desde 1957

“Ogía eta jakia” (pan y sabiduría) es uno de los lemas que utiliza la familia Bizkarra para referirse a su actividad. El pan-ogia es su razón de ser y de seguir mejorando en cada hornada y la sabiduría-jakia es el elemento indispensable para sacar lo mejor de cada masa. En esta empresa familiar se materializa en una trayectoria de más de 55 años que suma la vocación de tres generaciones de panaderos. (más…)

Lavín. Panadería-Okindegia - El pan llega a Bilbao

En la nueva Panadería-Okindegia Lavín, situada en el centro de Bilbao, se mima el pan en todo su proceso de elaboración, desde el inicio hasta el final. Tanto en la elección de harinas de primerísimo orden hasta la puesta en su mesa, pasando por su amasado manual, dobles fermentaciones, cocción en horno de leña (usando haya navarra) y un largo etcétera de excelencia y calidad. (más…)

Labeko Okindegia - La exquisitez del pan del horno

Al pasar junto a la panadería Labeko, situada en pleno Casco Viejo bilbaíno desde agosto de 2013, es costumbre ver a ciertas horas colas de personas a la espera de comprar el pan. Buscan un muy buen pan, hecho con masa madre natural y fermentación larga (las masas tienen color cremoso). Sus harinas, que se ven nada más entrar al obrador, y las materias primas son de primera categoría. Aquí, es muy demandada la barra Labeko, la bagette, la txapata, la hogaza de distintos tamaños, el pan de centeno, espelta, (más…)